martes, agosto 19, 2008

La historia sin fin...terminó

Nunca pensé que iba a escribir estas líneas.

Nunca pensé que se podía terminar.

Nunca pensé que podía ser de esta forma.

Nunca pensé que no te conocía realmente. ¿O no lo quise ver?

Recien tengo la fuerza suficiente para escribir.


Cada fibra de mi cuerpo está en tensión. Las noches siguen escapando de ese sueño tan buscado. Los fantasmas están por todos lados. De lo que pudo ser. De lo que imaginé. De la historia que me había armado en mi cabeza. De la persona que yo creía que tenía a mi lado. Te veo en todos lados. Te imagino en todas partes. Te odio pero te amo. No te entiendo y no quiero hacerlo. Quiero que tu sombra desaparezca.

Un pedazo de mi se fue en forma definitiva. Esa confianza inocente, a veces burda, a veces cruel y casi siempre el eje de mi movimiento diario y el alma de mi forma de ser. Suave ironía. El mayor esfuerzo de mi vida por recuperar una confianza perdida. Abrir todas las cartas sobre la mesa para entender el real porqué de lo que estaba haciendo. A donde me estaba dirigiendo, porqué valía la pena.... porqué valía la pena... cuanto era capaz de dejar de lado... porqué valía la pena...

Cayó el balde de agua fria. La cabeza al fin pudo funcionar sin nada que la amarrara... Nada que la dirigiera. Separada de todo sentimiento. Todos los hilos comenzaron a tomar forma. Quizás me equivoco. Quizás no. Pero al parecer todo tiene un poco más de sentido.

Los mejores años de mi vida se transformaron en parte de mi historia. Poco a poco van a pasar a ser parte de un lindo recuerdo. Ojalá que mi cabeza sea capaz de guardar sólo lo que vale la pena. Cada uno de esos recuerdos que siquiera tuve tiempo de finalizar. Ojalá...

Finalmente lograste tu objetivo. Ya no hay más vueltas. El daño está hecho. Me partiste en 2... 2 veces. Espero poder levantarme. Creo que lo haré, pero un poco más de piedra. Un poco más duro. Más desconfiado. ¿Cambié? Si.. definitivamente. Nunca seré el mismo. Sigo queriendo exactamente lo mismo. Pero ya no creo como antes. No sé si llorar de la pena o celebrar la adaptación.

Diste vuelta la página y el libro cayó encima mío. Pero no me arrepiento de nada. Nunca sentí nada igual, al menos yo. Aún no sé si lo podré hacer de nuevo. Nunca quise tener que averiguarlo, menos de esta forma.

Sólo espero que la magnificencia y el control que tiene tu entorno por sobre tu vida haya llegado a darte lo que realmente querías que es lo que tienes ahora, lo que quizás siempre quisiste aunque ni tu lo supieras.
Disfruta tu vida que yo seguiré con la mía.