viernes, septiembre 18, 2009

Sorpresas en el viento



Si hay algo que no me puedo quejar en la vida es haber tenido la suerte de sentir el amor. Estar rodeado de él y darte cuenta que te brota por los poros. Esa calidez que te hace tener claro cuando conversas con alguien que no ha sentido el amor todavía, de poder decirle: "de verdad, cuando lo sientas te vas a dar cuenta".



Así mismo hace un par de noches, cuando sólo estaba rodeada de sensaciones de placer, de llenar ese espacio que me carcome cada día con temporalidad y poca profundidad que no son más que una droga, una mirada me sobrecogió el corazón. En esas noches que te hacen sentir el éxtasis momentáneo para darte cuenta al día siguiente que sólo fue un sueño que te hizo sentir "feliz" que en verdad sólo es pasajero y no llega siquiera a acercarse a un pedacito de tu alma. Cuando despiertas con la soledad respirando en tu cama y le pena te demuestra que no estás para eso. Que lo único que quieres es abrir los ojos y sonreír porque sabes que quien está a tu lado te va a entender por lo que eres y no es necesario siquiera hablarle para transmitir todo lo que sientes.


No te esperaba...


De la nada, te vi en esa barra con un aire de tranquilidad de quien no está buscando nada. No sé cómo me di cuenta, pero lo supe en un par de segundos... te tengo que hablar...


No creo que sea necesario entrar en detalles de una noche sin descripción. Donde nada pasó realmente pero tuvo lo necesario para volver a casa con una sonrisa que no te la puedes sacar del rostro aunque te sientas medio idiota en el camino. Esa sensación de no entender como puede ser que te conociera tanto un par de horas siendo completos extraños. Noches que no se olvidan... Cuando el resto deja de existir. Es solo el entorno, son los trazos de un cuadro que decoran la historia principal que se esconde en un rincón. Esperando en convertirse en realidad aunque tenga que luchar contra viento y marea. Aunque la incoherencia sea lo más lógico para describir lo que está pasando.. pero sabes que no es cierto. Sabes que hay algo. Tu corazón te lo dice... Te grita entre respiros ahogados. Deseando ser escuchado entre tantos mitos y restricciones de "buenas costumbres"... ¡Dios!.. ¿Como me libro de esto?


Así me quedo caminando entre esta bruma de sensaciones donde debo respetar todo lo que siempre he creído... el saber claramente que si trato de sobrepasar aquella línea tan delgada donde se que mi corazón se va a volcar de placer y no dudo que no seré el único que se subiría al arcoíris en ese momento, pero me retienen los valores. Que ganas de no tenerlos. De olvidar la bruma. Olvidar las paredes y saltar al vacío a tus brazos y no soltarte más... nunca más... hasta que descansemos eternamente entrelazados despidiéndonos del mundo con una sonrisa y la sensación de haber vivido cada segundo con plenitud.


Solo resta seguir caminando y esperar que tanto sentimiento vaya más allá de las sensaciones. Que el mundo gire en el sentido contrario y la luna me permita robarte un beso a plena luz del día y que el sol me acompañe mientras te acaricio en la oscuridad mirando en la profundidad de tus ojos. Hay que volcar el mundo...


Seguiré respirando tu mirada. Continuaré tocándote con mi imaginación. No le tengo miedo al sufrimiento. Mejor un segundo contigo que una eternidad en soledad.


Todo en una noche que el viento trajo sorpresas...








No hay comentarios.: